mércores, 25 de febreiro de 2015

Orgullo.

Le debo, improbable lector, dos resúmenes. Uno de la Winter Cup, que no hice, a la espera de que Achovisual suba fotos en las que salgamos. Otro, de la II Jornada de la Liga de Vigo, que no hice porque no quiero hacerlo. Este blog no es un jornal, no es un diario deportivo, es un espacio de opinión personal. Haré ese resumen más adelante, o no, en función de mi estado de ánimo pero, para mí, el Domingo pasado no sucedió.

Sin embargo, quiero usar esta entrada para presumir de ciudad. Quiero usar este espacio para presumir de Vigo.



"Enterrado está nun córner do país o noso farrapo bicolor", cantaba Siniestro Total. Y carallo si es cierto, estamos en una esquina del país, dejados de la mano de Dios, olvidados cuando no despreciados. Simpáticos, xeitosos, luchadores. Porque jugar al Jugger en Vigo no es fácil. Esta foto, correspondiente a la ultima jornada de Liga, apenas sirve para evaluar el estado real del campo de As Prantas (por el que aún debemos dar gracias). No se ve bien el barro, no se siente el frío, los pies empapados. Hasta la niebla, en algunos casos tan densa que era imposible distinguir al equipo rival desde la línea de salida, no aparecía en este momento concreto (Brenckos-Gallaecia, por cierto).



Tampoco en esta foto de la "Winter" Cup murciana se ve el pedazo de viaje que estos chavales realizaron, atravesando la península. No se ven los nervios, no se ve la determinación. No aparece un cheque que constate lo que cuesta a un vigués este viaje. No se ve su esfuerzo. No se ve su sacrificio.

Empecé en esta mierda (el jugger, no escribir blogs) hace año y medio. Cuando llegué, Galicia era la última mierda, no salíamos. Mi ciudad tenía tres equipos, salía de un proceso profundamente traumático, con rencillas soterradas. Cuando llegué, Vigo estaba herida de un modo sucio y doloroso.

Hoy, somos seis equipos. Hoy, somos capaces de mandar tres equipos (y otro repartido entre los tres primeros) a la otra punta de España. Hoy, las rencillas no son más que pasado. Hoy, somos una piña. Hoy, nos hallamos en la antesala de un futuro brillante, cimentado en el esfuerzo, el trabajo y el compromiso. Hoy, me siento orgulloso de Vigo.



E, se chove, que chova.

domingo, 8 de febreiro de 2015

Cómo nos destruimos a nosotros mismos II: Réplica.

A raiz de una entrevista anónima en LCEDLP, se generó un debate intenso y, en ciertos puntos, agrio, en la comunidad de Jugger España. Podríamos resumir estas discusiones en un simple "¿Qué hacer para que el jugger sea más deporte?"

En un inicio se habló de ciertas cosas que tenían bastante lógica, como los temas de uniformidad. Cosas como obligar a emplear ropa deportiva, prohibir las "chorradas" (pelucas, disfraces, tutús...), mantener la uniformidad en las camisetas, etc son pasos lógicos a dar. Esa clase de cosas son las que diferencian, en primer término, a un deporte de un juego y, en general, no recibieron gran oposición. Sin embargo, pronto llegaron otras reclamaciones, referentes concretamente a dorsales y nombres.  Y esa parte resultó ser la más conflictiva.


Hay quien, desde hace años, intenta eliminar del jugger el componente "friki". La intención es buena, y personalmente la miro con buenos ojos, dado que el objetivo es expandir el deporte a ámbitos diferentes y ampliar el abanico de jugadores que participan en el mismo. Sin embargo, es una lucha difícil de llevar a cabo, tanto por la comunidad que integra el jugger a día de hoy como por los prejuicios de la mayoría de la gente ante el deporte a primera vista. Y, entonces, se propone actuar por las bravas.





Algunas de las propuestas que salieron estos días incluían una regulación de dorsales y nombres. Entiendo lo primero, en realidad, llegan a suponer un problema. ¿Qué pretendemos con un deporte en el que un árbitro tiene que llamar a alguien que lleva una raiz de un número negativo? Gracioso, sí. Serio no. Práctico tampoco. Sin embargo, los nombres son un tema distinto. ¿Quién es cualquiera para decidir sobre los nombres de otros jugadores, si estos no suponen una ofensa?¿Obligamos a llevar nombre y/o apellidos, vetando los motes?¿Quién decide si un apodo es friki o no lo es? Es algo que es complicado de forzar. El ejemplo que se ponía con más frecuencia (un jugador llamado Pikachu) es incluso controvertido. Si a mí me llamasen Pikachu, ¿por qué no iba a poder llevarlo a la espalda?¿Porque alguien considere que es friki? No es ofensivo, no es impronunciable, ¿por qué? ¿Por qué tengo yo, porque me llamen Lume, más derecho que él a usar mi apodo? O cualquier otro caso, incluyendo diminutivos. La única excepción a mi posición, y me parece plenamente legítima, es banear los nombres que supongan una ofensa hacia otros jugadores o colectivos. Existen, sabemos que existen, y son el único caso en el que lo considero justificable. No añadiré más.





Sin embargo, seamos francos, no estamos orientando bien el tema. Entiendo que el primer paso sea el aspecto visual, impedir jugar "haciendo el chorra" (los mencionados tutús, vaqueros, sombreros extravagantes, disfraces...). Sin embargo, el frikismo en nombres no es el siguiente paso. Resultará impopular, pero el siguiente pasos son las drogas, todas ellas. Alcohol, tabaco, porros, y espero que nada más. ¿Qué pintamos consumiendo drogas en los recintos?¿Qué pintamos bebiendo hasta el alba durante torneos nacionales? Eso da mala imagen, verdadera mala imagen, y nos separa de ser un deporte. No voy a decir que no puedan jugar fumadores (más me vale), ni que no se pueda beber e ir un poco de fiesta. Pero hay actitudes y modos de hacer todo esto, y no estamos haciéndolo bien. Centrarse en el frikismo, obviando esto, es del todo absurdo, a día de hoy.

Finalmente, una pequeña reflexión. Si no queremos que el jugger quede "contaminado" por el frikismo, deberíamos cambiar el modo de promocionarnos. En Galicia desde luego, y fuera en algunos sitios, promocionamos el deporte en salones del manga y expotakus. Es lógico, por un lado (los frikis, mal que les pese a algunos, son los que más se interesan por esto), pero por otro supone que la entrada de jugadores tiene un gran porcentaje de frikis, que traen sus gustos, virtudes y defectos. Eso supone que hay un gran porcentaje de jugadores que harán esas cosas que pretenden erradicarse, y si se les limita, quizás lo notemos en la entrada de novatos.

No intentemos convertir el jugger en fútbol. No intentemos convertirlo en baloncesto. No intentemos convertirlo en rugby. Seamos jugger. Encontremos nuestro punto, nuestras características. La seriedad de un deporte nada tiene que ver con cómo llamamos a los jugadores, sino en cómo de en serio competimos y actuamos.

luns, 26 de xaneiro de 2015

III Liga de Vigo, jornada I

Ayer, 25 de Enero, se disputó en el campo de Baseball, Fútbol y Jugger de As Prantas la primera jornada de la tercera edición de la Liga de Vigo, torneo catalogado como clase C según las normas de la Federación Española. En esta edición, que cuenta con siete equipos, dando muestra del crecimiento del deporte en Vigo, participan Valar Morghulis, vigentes campeones, Trenckos, Brenckos, Templarios Negros, Ethereal Soul, Gallaecia y los debutantes Thenebrus.

A priori, esta Liga parece una competición partida. Las apuestas a las que hemos tenido acceso desde ¿Qué se hace con las brujas? indicaban que los espectadores pronosticaban dos bloques, uno en los tres primeros puestos, con Valar, Trenckos y Brenckos, y otro en los tres últimos, con Ethereal Soul, Gallaecia y Thenebrus, sirviendo de bisagra Templarios Negros, anclado en las apuestas en el cuarto puesto. Digo anclado porque en los dos bloques, la movilidad de los equipos según la apuesta es enorme, y en cambio pocas personas colocaron a Templarios en un puesto que no fuese el cuarto. Eso es por envidia, todo el mundo quiere quemar brujas, pero no pueden.




La jornada prometía, con tres partidos decisivos ya de entrada: Trenckos se enfrentaba a Valar Morghulis, Brenckos a Templarios Negros, que aspiraba a disputar el podio, y Gallaecia se enfrentaba a Ethereal Soul en el Derbi de Verano. El resto de partidos serían Brenckos-Ethereal Soul, Trenckos-Thenebrus y Valar Morghulis-Gallaecia.

El que iba a ser el partido inaugural de la Liga, el Templarios-Brenckos, no obstante, no pudo disputarse. A lo largo de la semana anterior a la jornada, y de acuerdo a las bases, Brenckos, muy tocado por las lesiones, pidió un aplazamiento que Templarios concedió, por lo que el enfrentamiento entre los de verde y los humeriblancos se disputará en la jornada de recuperación. Abrió la Liga entonces el Brenckos-Ethereal Soul. Con menos ritmo del acostumbrado, Brenckos salió dubitarivo en la primera parte, y Ethereal Soul, motivados por la posibilidad de dar la campanada, les aguantaron la primera parte. Tras el descanso, no obstante, Brenckos apretó, a pesar de los problemas físicos, y terminó por imponerse en un claro 7-2.

El segundo partido prometía ser el plato fuerte de la jornada, un Valar Morghulis-Trenckos, el auténtico Derbi vigués, entre dos de los aspirantes más claros al título. Trenckos partían como favoritos ante la incógnita, pues Valar aparecía con muchas novedades en su ocho, y no estaba claro cómo funcionarían sin algunos de sus jugadores clave. A pesar de ello, Trenckos cargaba con el lastre de tener la mitad de su plantilla en Santiago (n.d.r: Trenckos es un equipo con 13 jugadores, y se dividieron por sorteo entre Trenckos y Brenckos). La falta de compenetración en el campo se notaría en el partido. Valar salió a arrollar, mucho más compactos, y con la cadena por el centro, y Trenckos se vio superado desde el primer momento. El resultado final, 3-14 para los vinotinto, complica mucho el título a Trenckos, que no puede fallar y debe aguardar un tropiezo de Valar o una espectacular victoria en el partido de vuelta.

A continuación, se disputaba el Derbi de Verano, entre Gallaecia y Ethereal Soul. Ambos equipos se fundaron casi simultáneamente, y en el Rianxeira Gallaecia se impuso en la clasificación. Sin embargo, mientras estos se dejaban ir, Ethereal Soul siguió entrenando y compitiendo, y eso se notó. La compenetración de Ethereal era mucho mayor, y su línea más cohesionada. Consiguieron anular a Estéfano, el jugador más experimentado de Gallaecia, y terminaron por llevarse el partido por 9-2.

Tocaba ahora el turno del partido Trenckos-Thenebrus, en el que los últimos debutaban en competición. Se trata de un equipo netamente universitario, nacido de las exhibiciones de juego en la Universidad. Trenckos, buscando ganar al menos juggaverage, no se anduvo con chiquitas, pero Thenebrus aguantó el envite, no como nosotros en el Fenrir, llevándose a casa un digno 11-2. 

Cerraba ya la jornada el Valar Morghulis-Gallaecia, ya con poca luz y no demasiada expectación. Valar se limitó a su juego, suficiente para tener a raya a Gallaecia, y llevándose el partido por 13-1.

La clasificación, por tanto, queda del siguiente modo.


Esta clasificación es falaz, por el momento, dado que hay dos equipos (Brenckos y Gallaecia) con un partido menos y otro (Templarios) con dos menos.

Para terminar, el "fiu", el "uf", el "ouch" y el "acho jatetú" de la jornada:

-¡Fiu!: Para Antón, de Ethereal Soul, alma de su equipo, que tiró contra Brenckos y dirigió en la victoria ante Gallaecia.
-¡Uf!: Para Estéfano, de Gallaecia. Si algo no funciona...¡no lo repitas! Irene es mucha Irene para tusa.
-¡Ouch!: Para Leo, de Ethereal Soul, digno heredero de la escuela Ferreriana de corredores buscaminas. El punto está grabado, y la risa de cuervo de Celia, también.
Acho, jatetú!: Para Anna, de Thenebrus. Aún está verde, pero recomendamos vivamente seguir la trayectoria de esta cadenera, con capacidad para llegar muy lejos.

Próximamente se irán subiendo los vídeos, que podréis encontrar en este blog y en youtube.

La próxima jornada se disputará el 21 de Febrero, tras la Winter. Tres equipos participantes, Valar, Templarios y Ethereal, así como parte de Trenckos, como freelances, disputarán el Torneo Nacional de Murcia. ¿Les servirá una competición de tal nivel para mejorar el suyo?¿Acusarán el cansancio acumulado? Pronto lo veremos.

¡Hasta la próxima jornada!

luns, 29 de decembro de 2014

Equipo.

Equipo, interesante palabra. ¿Qué es un equipo?¿Es sólo un grupo de jugadores, o es algo más?¿Qué hace a un equipo tal? Para responder a estas preguntas, sólo puedo, como buen gallego, recurrir a otra pregunta. La Pregunta.

Por suerte o por desgracia, viví la fundación de cuatro equipos, la evolución de uno ya existente y la desaparición de otro. Quizás el tamaño muestral no sea muy grande, pero lo considero, desde luego, suficiente. En todos ellos he percibido que mis impresiones eran acertadas. La Pregunta y su consiguiente respuesta lo son todo.

La mayoría de equipos aparecen cuando un grupo de personas, más o menos conocidas, deciden formar un equipo. Es habitual que se formen a partir de grupos de amigos, aunque también pueden formarse por iniciativa de jugadores veteranos que reunirán novatos para quese agrupen. Todos esos equipos nuevos empiezan torpes descoordinados, pero poco a poco van conociéndose en el campo. Los vicios, las virtudes, qué puedes pedir y qué no. Los jugadores evolucionan, dentro y fuera del campo, física y mentalmente.

Y entonces vienen los problemas.


Unos jugadores buscan en el jugger unas cosas y otros buscan otras, y eso es lógico y aceptable. El problema, claro está, es que jugadores con puntos de vista irreconciliables no van a encajar en el mismo equipo. Por eso, llegado el momento, todo equipo se hace la Pregunta: ¿Para qué queremos el equipo?

Es una pregunta muy importante, a la hora de la verdad. ¿Queremos un equipo por el postureo, o queremos salir de nuestra ciudad e ir a torneos?¿Queremos ir a los torneos a emborracharnos y conocer gente o a competir por mejorar y ganar? Todas estas opciones son plenamente legítimas, cada uno juega al jugger para lo que le apetece. Sin embargo, decidirse por una es importante, un jugador que quiera competir no va a estar a gusto en un equipo que no quiera salir de su ciudad.

En general, la Pregunta no se suele hacer una única vez. Es habitual que un equipo nuevo responda automáticamente que quiere competir, pero pasado un tiempo, es necesario volver a plantearse las cosas, con más recorrido y visión. Y, a veces, ni de ese modo se logra la cohesión deseada. Y los problemas vuelven.

La razón es muy sencilla, y se resume en una sola palabra: compromiso. Un buen jugador puede perfectamente jugar con un mal jugador, y eso entra dentro de las ambiciones de cada cual. Un jugador mejor que su equipo siempre puede esforzarse porque el resto mejore y le alcance. Sin embargo, un jugador con compromiso no suele poder jugar con un jugador sin él. Al cabo de un tiempo, y nunca excesivo, el jugador comprometido empezará a plantearse por qué está con alguien que no se compromete, por qué si él invierte tiempo y ganas en mejorar y competir otros no lo hacen. Y eso, a la larga, termina con alguien fuera del equipo.


Porque, al final, independientemente de la relación fuera del equipo que tengas con cada miembro del mismo, en el campo lo que cuenta es otra cosa. La confianza nace del compromiso, y tu confianza nace de ver a tu lado a quienes luchan tanto como tú, sean mejores o peores. La confianza nace de llenarse de barro helado en invierno y rozar la deshidratación en verano, de correr hasta la última piedra, de no darse por vencido. Nace de levantarte del suelo, con la equipación que parece de Gossenhauer, y ver a tu compañero exactamente igual. Eso es compromiso. Eso es confianza. Los lazos, comentaba hoy mismo con un gran amigo, se hacen y se deshacen, y en un deporte de equipo, los lazos se forjan en el campo. No en un chat. No en un bar con una cerveza delante. Disfruto como el que más con una cerveza de tercer tiempo, bien con jugadores de Vigo, bien con mi equipo por nuestra cuenta. Pero eso no aporta nada si no nace de un compromiso y un luchar por mejorar constante.

El esfuerzo, en jugger como en tantas cosas, es lo único que importa.

sábado, 20 de decembro de 2014

Tutorial de armas: Pompfs - Armerías Cotrozo&Cotrozo 2.0

Rebasada la Edad del PVC, y en plena Era del Bambú, procedo a dejar aquí las indicaciones generales para hacer armas según mi propio estilo y sus características.


¿Qué diferencia a mis armas de otras? Fundamentalmente, las puntas. En su momento tuve problemas de ánimas que se marcaban en la punta, de modo que soy partidario de una seguridad extra en esa zona. Mis armas han pasado, en general, en Galicia, Cantabria, Madrid y Valencia, pero eso lo quita para que tengan un cierto riesgo que corro consciente del mismo, ya explicaré cómo.

Este tutorial no es para ningún arma concreta.


En primer lugar, debemos decidir si queremos un arma ligera o pesada. Yo me inclino por las ligeras, pero hay jugadores que prefieren armas con peso. Los materiales que necesitaremos son:

-Bambú: grosor en función del peso que desees del arma, no se puede asesorar aquí el ideal, es cuestión de verlo en el momento y calcular cuanto peso ganará al acolcharlo. Debe ser, eso sí, lo más recto y lo menos cónico posible. Deberá medir algo más que el arma que utilizaremos (la mayoría de varas miden alrededor de 200cm, así que van perfectas). Al cogerlas, hay que buscar grietas, si se encuentran es mejor coger otra vara. Se venden en chinos y tiendas de jardinería.
-Corchopán: El mítico churro de piscina. Yo recomiendo el agujereado, pero haremos como si hubiésemos cogido el macizo. En caso de estar ya agujereado, el paso de agujerear el corchopán nos lo saltamos. Se venden en chinos y Decathlon.
-Bolas de gomaespuma: Deben tener aproximadamente el mismo grosor que el corchopán. Necesitaremos una por punta a acolchar. Se venden en chinos y Decathlon.
-Esterilla (OPCIONAL): Recomiendo la de fitness, que es barata, fina y fácil de manejar. Se venden en Decathlon.
-Goma EVA (OPCIONAL): En cualquier chino.
-Cinta americana: Debe tener buena trama, de modo que los cortes sean limpios. En chinos, ferreterías...
-Cinta de doble cara: En ferreterías.

Para todos los materiales, cuanto más baratos sean, peor será su calidad. No es necesario utilizar materiales que hagan que tu arma cueste 20 euros, pero si compras lo peor, será más difícil el montaje y el resultado será peor.

Dicho esto, pasemos al procedimiento general, con un pequeño anexo final:

-En un papel, dibujamos el arma. Esto nos va a ayudar a orientarnos a la hora de cortar. Deberemos tener en cuenta que la media bola que colocaremos en la punta va incluída en el tamaño máximo. Calculamos los márgenes de seguridad (yo suelo dejar 0,5-1 cm para la cinta y un total de 7-10 para el alma, nunca menos de 5).
-En función de los márgenes adoptados, cortamos el bambú y el corchopán al tamaño deseado utilizando material de corte (se puede hacer con una sierra, pero una segueta es lo mejor sin duda).
-Si el corchopán es macizo, lo cortamos a la mitad longitudinalmente. Colocamos el ánima sobre cada una de las mitades y la marcamos. Con ayuda de unas tijeras, vaciamos el corchopán hasta tener un hueco en el que quepa la mitad del ánima. Repetimos con la otra mitad. Cuando tengamos dos piezas que encajen a la perfección, utilizamos cinta de doble cara para pegar ambas mitades al ánima y entre sí, con cuidado. Como tendremos que dejar un margen en la punta, la distancia de seguridad calculada no se vacía.
-Si el corchopán está agujereado, podemos poner un par de trozos de esterilla formando anillos que hagan presión contra el corchopán. Introducimos el ánima en el agujero hasta el límite de seguridad que nos marcamos, y rellenamos el hueco con material acolchado (más corchopán, por ejemplo.
-El arma debería tener ya forma de lo que va a ser. Con un poco de cinta de doble, pegamos las medias pelotas en la punta de la zona de golpeo. En general, si las dejas se caeran, pero sólo es una medida temporal.
-Terminado el montaje básico, toca el encintado. En primer lugar, encintamos la punta. Para ello, pasamos sucesivamente capas de cinta americana sobre la misma, tapando la bola, pero sin apretarla mucho. Podemos ayudarnos haciendo cortes en los laterales para que queden algo mejor, pero esta zona siempre quedará algo arrugada. Acto seguido, procedemos a asegurar la base de la zona de golpeo. Para ello, pegaremos bandas de cinta desde la base del corchopán al ánima, con cuidado de que no quede ningún trozo al aire, sino que se pegue a toda la superficie.
-De modo opcional (yo no lo hago, por ejemplo), podemos añadir una capa de esterilla a la zona de golpeo. Para ello, recortamos una lámina del tamaño justo y, ayudándonos con un poco de cinta de doble cara, lo pegamos sobre el corchopán.
-Procedemos entonces al encintado decorativo. En función de cómo se quiera decorar, se hará de un modo u otro, pero en general las armas suelen tener una "base" de cinta monocroma vertical. Hay que tener cuidado aquí para que no queden burbujas, de modo que es recomendable poner la cintay pegarla por el centro para luego ir pegando con los dedos y con suavidad los laterales. 
-Podemos utilizar también cintas embellecedoras, bandas horizontales que eliminan el riesgo de que las bandas de cinta que empleamos no fuesen de la misma longitud.
-Si queremos añadir anillos (obligatorio para los Q-Tips en base) es tan sencillo como hacer un anillo de las dimensiones que permite u obliga en reglamento, pegarlo al arma con cinta de doble y encintar por encima.
-Si estamos fabricando un arma de pomo, podemos hacerlo con goma eva (dos vueltas y estar seguros de que no se nota el ánima) o esterilla (una vuelta y que no se note el ánima).
-Si estamos fabricando un Q-Tip, deberemos acolchar la zona de agarre, y podemos utilizar, de nuevo, goma eva o esterilla con las mismas normas. Utilizaremos cinta de doble en el ánima para que ejerza de sujeción. Al terminar, encintaremos longitudinalmente.

Debemos recordar que la goma eva es más densa que la esterilla, por lo que añadirá más peso al arma, pero también más fina, por lo que quedará razonablemente fina. También conviene recordar que la goma eva tiene muy poca elasticidad y resistencia a la tracción, por lo que si la forzamos al montar el arma se romperá.

Et voilá, ya tenemos un arma de jugger lista para la acción.


Como dato, siguiendo estrictamente el reglamento estas armas rozan la ilegalidad, dado que no tienen 6 cm en punta, debido a la semiesfera. No obstante, sí tienen una zona de golpeo de ese grosor y el mayor riesgo de las armas finas, el daño que pueden hacer, especialmente en los ojos, desaparece con la bola de gomaespuma, que es bastante más segura que las puntas cuadradas. Pocos testeadores os echarán atrás un arma así, pero pueden hacerlo si quieren.

luns, 8 de decembro de 2014

Siglas, cortijos y egos varios.

"Los romanos inventaron el fascismo. Un manojo de ramas atadas era su símbolo. Una rama puede romperse. Un manojo perdura." Adam Susan, V for Vendetta.

Los romanos no eran tontos, nunca lo fueron. Y, por eso, esta frase siempre me ha hecho pensar, no en el fascismo tal y como lo conocemos ahora, sino en el concepto original, desprovisto de nada más que la simbología del haz que resiste. Parece mentira cómo una idea tan básica puede dar lugar a ideologías tan espantosas. Sobre todo porque los romanos sabían lo que decían, al contrario que muchos que enarbolaron como mantras sus palabras.

Tengo la suerte o la desgracia de vivir en Galicia. Eso ha supuesto que, en unos meses, jugaré con mi cuarta versión del reglamento y que vivo en el ojo de una tormenta asociativa que hace menor las que se viven en otros puntos de la geografía española. Hace tiempo que quiero un espacio para explicar adecuadamente mis ideas respecto al jugger, así que me voy a permitir hacerlo aquí.

Cuando uno tiene una posición débil y debe enfrentarse a alguien más fuerte, debe tener aliados, aliados que formen contigo una unidad inquebrantable. Como en los conrois medievales, el hombre que tienes a tu lado debe estar más cerca de ti que tu esposa, más cerca que tu amante. Por eso siempre fui partidario de la unidad de la comunidad de jugger en torno a la Federación Española de Jugger, en primer término, y de las asociaciones regionales, en segundo. Cuando yo empecé a jugar, la FEJ era una especie de fantasma que flotaba sobre nosotros, pero mi referencia directa era la Asociación Galega de Jugger (AGJ).



Coincidiendo con mis primeros pinitos fuera de Vigo (Torneo Fenrir, en Coruña, MegaXove, en Ourense, y entrenamientos navideños en Madrid), la AGJ celebraba unas elecciones en las que el cargo de mayor poder (Secretario General) era disputado por dos personas: Estéfano, de Vigo, y Pamela, de Ourense. Ya por aquella época empecé a percatarme de la cantidad de mierda soterrada que había en Galicia y la gratuicidad con la que los bandos la enarbolaban para lanzarla alrededor. Yo no terminaba de entender por qué sucedía aquello, ¿acaso no buscábamos todos lo mismo?¿No queríamos todos que el jugger avanzase en Galicia?¿A qué venía ese odio descarnado? Aquellas elecciones terminó por ganarlas Pamela, quedando Estéfano como máximo representante de Vigo en la Asociación.

De un modo que nunca llegué a entender del todo, las cosas se fueron deteriorando cada vez más, hasta que Pamela no aguantó más y dimitió. Quedaba poco para el Torneo Nacional Galego, había un vacío de poder, y los que siempre habían clamado por la desarticulación de la AGJ sacaron los cuchillos. El TNG se consiguió sacar adelante a duras penas, pero fue lo único. Las voces que se alzaban de los tres núcleos fuertes (Coruña, Santiago y Vigo) fueron mayoritarias o, al menos, más ruidosas, y la AGJ se desinfló, dando paso a tres asociaciones separadas, la Asociación Coruñesa de Jugger, la Asociación Compostela Jugger y la Asociación de Jugger y Softcombat de Vigo. Eso calmó los ánimos, cierto es, porque, ¿cómo íbamos a trabajar juntos, en realidad, si éramos incapaces de mantener siquiera la cordialidad? Los puñales que los tres núcleos fuertes se intercambiaban hacían pensar que, bien éramos un deporte fuerte y asentado, bien éramos completos idiotas. Se enterró sin pena a la AGJ y cada núcleo siguió su propio camino por su cuenta.

Las ventajas de las asociaciones locales parecen evidentes: todo queda en casa, se manejan mejor ciertas cosas, los fondos no se van a otro sitio, etc. Lo que no era tan evidente, parece, eran las desventajas que esas asociaciones iban a traer, resumidas en el mero concepto de la falta de unidad. Quienes defendimos la AGJ avisamos de que, ante ciertas situaciones, el no tener un frente único nos iba a perjudicar. Yo, al menos, pensaba en la Xunta, en las diputaciones provinciales, etc. Pensaba en el TNG. Y no pensé, y debí, en la FEJ.



La FEJ es un órgano rarísimo. Nadie tiene claro cómo funciona, carece de una normativa clara. Pero es un órgano imprescindible. Es el órgano de unidad que necesita el jugger. A día de hoy, aglutina a la mayor parte de los núcleos potentes de jugger en España, edita el reglamento por el que nos regimos y es el interlocutor de Jugger España.


En la actualidad, Galicia tiene una representación heredada de la AGJ, no representativa realmente de la comunidad. Galicia no envió su propio Torneo Nacional, no envió un sólo regional, una sóla Liga, un sólo nada. Galicia existe en la FEJ, pero no existe. Y, al final, ¿quién paga eso? Nosotros. Los equipos, los jugadores. Tan sencillo como eso.

___________________________________________________________

Quisiera que esta entrada fuese, en cierto modo, un llamamiento a la cordura, a la unidad. Ni Santiago, ni Coruña ni, por supuesto, Vigo, tenemos entidad para trabajar sólos. La AGJ nunca se va a recuperar, y la hipotética Federación Galega de Jugger es algo que dudo que lleguemos a ver muchos jugadores actuales. Sin embargo, tomando la idea que algunos lanzaron al reformar la antigua web de la AGJ, una Agrupación Galega de Asociacións de Jugger sí es algo necesario. Llevo tiempo insistiéndole a mi propia Asociación de que sea la que de el paso, pero eso es lo de menos. Alguien debe darlo. Debemos sacrificarnos y trabajar con gente que no nos gusta que, al final, es el motivo de toda esta mierda. Hay que decidir de una vez si es más importante el orgullo o trabajar en pro del jugger. Porque quien considere más importante no trabajar con alguien que le cae mal que favorecer la expansión del deporte, definitivamente, no debería ocupar un puesto de responsabilidad en asociación alguna.

Hablo de Galicia, pero no hablo de Galicia. Creo que cualquiera podrá verlo claramente.

___________________________________________________________

N.d.R: La referencia inicial, insisto, es un razonamiento filosófico y, en ningún modo, político. Por si no quedaba lo suficientemente claro, vaya.

xoves, 13 de novembro de 2014

V Atun Cup.

Terminando ya con la fase histórica, llegamos al último torneo que disputó Templarios Negros: el Torneo Nacional de Madrid, la V Atun Cup.

Esta historia empezó mucho antes de la Cementery, antes incluso de la Lábaro, cuando, estando en MadriZ, me comentaron del torneo. Nos inscribimos apenas pudimos, con el reclamo de una casa en MadriZ y el torneo más grande de los disputados hasta la fecha en territorio español, pudiendo inscribir a todos los jugadores de Templarios en aquel momento (Helena, Kaín, Kroot, Pingu, Eloy, Widow y yo mismo).  No decepcionaba el torneo desde el principio, con 42 equipos no era sólo el mayor torneo que hubiese celebrado España, sino el mayor del mundo, dejando de lado el Meisterchaft alemán. Así, nos preparamos durante las semanas previas, fichando como refuerzo de calidad a Kiliak, de Trenckos, viejo conocido mío de su época en Esmorgantes.

Tras la Cementery, finalmente nos pusimos en marcha. Las ganas de torneo (y no un torneo cualquiera, era nuestro primer nacional) se palpaban, y estábamos ansiosos por llegar. Yo, particularmente, quería ver si mi equipo se adaptaba bien al ambiente de los nacionales y me moría de ganas de ver a amigos y conocidos de otros torneos, como Hidras, Hipnosapos o los remanentes de los Mighty Owl's. Tal era nuestra ansia que las horas en el tren se nos hicieron eternas antes de conseguir llegar, tras muchas horas y un cúmulo de deseos de muerte lenta y dolorosa dirigidos hacia cierto busero. Pero allí estábamos, con más de dos horas de antelación, dispuestos a participar en aquel evento. A lo largo de la tarde, los demás equipos fueron llegando con cuentagotas desde distintos puntos de la geografía española, y el pabellón fue llenándose de palos y más palos. Ya de noche, tras los testeos, comenzó la primera noche de fiesta, en la que aportamos nuestra particular ofrenda en forma de una calabaza llena de Licor Café y una garrafa de Summer Templar.

A la mañana siguiente, comenzaron los partidos. Nos había tocado un grupo duro, compuesto por Midnight Fighters, los alemanes Rigor Mortis (recien coronados campeones del mundo y primeros clasificados en el Turniere, aunque no venían a tope), Spuggers, Runaways, Bearserkers y Fruitis. A priori, el único partido en que teníamos posibilidades era el de Fruitis, mix cartagenero con Brais, de Vigo. Bearserkers, equipo con el que mantengo muy buena relación, era factible si teníamos un buen día. Finalmente, ni Midnight ni Rigor ni Spuggers nos suponían un objetivo alcanzable, por lo que aprender y disfrutar eran nuestras prioridades. Runaways, por su parte, nos eran completos desconocidos en lo referente a nivel. Así, con la cabeza puesta en el cuarto puesto, empezamos la jornada, abriendo contra Fruitis.

El primer partido fue un bofetón en la cara. A toro pasado, no creo que tuviesen más nivel que nosotros, pero en cambio sí jugaron mucho mejor. Salimos completamente aplatanados y, cuando quisimos reaccionar, ya era tarde y nos habíamos fumado una derrota francamente dolorosa. Si el partido más asequible lo perdíamos, ¿qué haríamos contra el resto? Pues perder. Nuestro juego fue mejorando, pero ya era en vano, y eso no valía contra Midnight ni Spuggers. Bearserkers, por su parte, me impresionaron, pues demostraron un nivel superior al que les conocía que me hizo sentirme realmente orgulloso de ellos. El de Rigor Mortis fue un partido divertidísimo de jugar. Nos violaron (fue el único partido en que no anotamos), pero los alemanes nos lo hicieron pasar tan bien que muchos lo consideramos el mejor partido que jugamos nunca.  El estilo alemán es muy de mi gusto, con armas largas y movimientos muy espectaculares, pero verlo desde fuera no es comparable a verlo desde dentro. Una gozada, vamos.  Para terminar, Runaways, ya casi de noche, agotados y moralmente muy tocados. Íbamos con miedo, porque conocíamos las quejas respecto al juego sucio de Runaways, pero la verdad es que nos sorprendieron con un partido limpio y entretenido, con un buen rollo tal que, al día siguiente, Kaín jugó con ellos parte del torneo.




Como últimos clasificados, al día siguiente nos tocaba disputar un partido eliminatorio contra un sexto clasificado. El que ganase, jugaría el resto del día, el que perdiese, se iría para casa. Nuestro rival era Tsuruchi Samurais, en cuyas filas estaba adoptada Irene, otra viguesa. El partido fue igualado (detalle que me alegra, dado que tenían a varios ex Tercios B), pero casi al final, estando por debajo, cometí un error de cálculo al suicidarme contra su cadena, le di una piedra de menos a mi corredor, lo que le impidió marcar el punto y nos puso imposible conseguir forzar el jugg de oro. Nos despedíamos así de nuestro primer nacional con un pleno de derrotas y un sabor amargo en la boca.

En el plano estrictamente deportivo, la Atun no fue tan mal torneo como los resultados anuncian. Somos un equipo joven, con jugadores que nunca llegamos a salir del nivel bajo en una comunidad sin demasiado nivel de por sí, y contábamos con tener un resultado mediocre. A pesar de ello, este torneo puso de manifiesto muchas de nuestras carencias, algunas de las cuales pudimos ir solucionando sobre la marcha, mientras que otras quedaron en el tintero. Personalmente, tuve un torneo pésimo, arrastrando la desazón de torneos anteriores, que terminó en un cambio de arma, dejando, creo que para siempre, el N-Tip.  Fuera del campo, no obstante, aunque aún en el ámbito deportivo, este torneo sirvió para unir e integrar mucho más al equipo. Procuramos que, aparte de compañeros, todos seamos amigos, y la Atun fue el momento en que esos lazos, esos apoyos, se hicieron tangibles. Si cae uno, caemos todos, y no se dejó caer a nadie.

A nivel personal, ¿qué decir? Los torneos de jugger son otro rollo. Ya es casi un año viviéndolos, y no hay nada que se le compare. La posibilidad de ver de nuevo a viejos amigos, especialmente de la Summer (de la Lábaro venían menos), a ex compañeros de equipo, de conocer nuevos jugadores, todo eso hizo especial a la Atun. Mención especial a los alemanes de Rigor Mortis y Zonenkinder (adoptados por Valar) que estuvieron por las noches con nosotros, cuyo sentido del humor, afición por beber y simpatía nos marcaron a todos, mención aparte de un gesto de deportividad de cierto jugador alemán que me siento agradecido de haber podido presenciar.

Lo peor de la Atun fue no ser capaces de dar nuestro máximo cuando darlo era necesario. Lo mejor, sin duda, que todos terminamos el torneo deseando resarcirnos en la Winter. Durante la noche del Domingo y el viaje del Lunes, nos animamos mutuamente y, donde en otros tiempos habría anidado la desesperación, sólo había determinación.

Como Bonus Track, una pequeña anécdota: en este torneo se oficializó (con gran éxito de crítica) el grito de guerra de Templarios, que da nombre a este blog: ¿Qué se hace con las brujas?¡Quemarlas!¡Y qué se quema, aparte de las brujas?¡Más brujas!¡Vamos, Templarios!¡Vamos!. Buena parte de la ronquera galopante con la que volví se la debo a este grito.
_________________________________________________

Con esta crónica termina la historia de Templarios Negros. El resto está aún en proceso de acontecer, y lo iré narrando a medida que suceda. A día de hoy, Templarios sigue entrenando duro, con un nuevo fichaje (Porta), con la mirada puesta en los tres próximos torneos en los que espera participar: la III Liga de Vigo, el II Torneo Fenrir y la III Winter Cup. Lamento la brasaza y espero que esta historia te haya gustado tanto como me gustó a mí vivirla.